Volver al curso: OCL
LA ENTREVISTA LABORAL
La entrevista laboral es un encuentro entre un empleador que requiere cubrir un puesto de trabajo y una persona que necesita trabajar, que posee ciertas competencias y ofrece sus servicios.
Durante la entrevista, pueden distinguirse tres momentos:
1) El saludo y la presentación.
2) El desarrollo de preguntas y respuestas recíprocas
3) El cierre de la entrevista.
Posible información que querrá conocer el entrevistador:
-Aspectos relacionados con la formación del postulante: estudios realizados y títulos obtenidos; cursos de formación profesional; otras actividades comunitarias o culturales.
– Información sobre su trayectoria laboral: descripción de los últimos trabajos realizados, en qué lugares de trabajo, cómo valora esas experiencias, tareas que realizó, responsabilidades, motivo de la desvinculación, remuneración.
– Motivaciones: por qué contestó el aviso, cómo cree que es el trabajo que se le ofrece.
– Cualidades personales más significativas: capacidad para adaptarse a los cambios, de resolver problemas, compromiso, honestidad, creatividad, dedicación, etc.
– Expectativas: de crecimiento laboral del postulante, expectativas de ingresos, condiciones de trabajo, etc.
– Historia personal: muchas veces se indaga acerca del estado civil, cantidad de hijos, estructura familiar, los gustos, pasatiempos, etc. para conocer la disponibilidad de la persona para el trabajo. Es muy importante prepararse para estas preguntas que forman parte, anticipar qué responder y cómo poner ciertos límites a preguntas que forman parte de la organización privada del tiempo y los recursos del postulante.
Posibles preguntas que podrá realizar el postulante:
– ¿Cuáles serán mis responsabilidades?
– ¿Cuál será mi horario de trabajo?
– ¿Quién será mi superior inmediato?
– ¿Cuál será la remuneración para este puesto?
– ¿Qué beneficios me ofrece la empresa?
– ¿Cómo continúa el proceso de selección y en qué tiempos conoceré sus resultados?
Recomendaciones para el postulante:
– Prepararse, buscando información sobre la empresa y las características del puesto para poder resaltar sus capacidades y fortalezas.
– Llevar documentación solicitada en el aviso o al concretar la entrevista.
– Cuidar el aspecto personal procurando que la vestimenta, la postura o el lenguaje gestual no destaquen por sobre la demostración de las competencias para el puesto.
– Ser puntual.
– Esperar a que el entrevistador indique que puede sentarse.
– Esperar a que el entrevistador pregunte ya que es quien debe tomar la iniciativa.
– No temer preguntar sobre aquello que no ha comprendido.
– Ser claro y preciso, responder con seguridad y firmeza. No extenderse en aspectos irrelevantes.
– Intentar controlar la ansiedad.
– No mostrar excesiva confianza ni hacer comentarios personales.
– No criticar los trabajos, empresas, jefes o compañeros anteriores.
– Agradecer la entrevista antes de retirarse.
TIPOS DE ENTREVISTAS:
– Individual: el entrevistador quiere explorar aspectos relevantes y necesarios para cotejar el perfil del postulante con los requeridos para el puesto de trabajo a cubrir.
– Grupal: participa más de un postulante y puede que intervenga más de un entrevistador. En general, se utiliza para observar las conductas de los postulantes y el desenvolvimiento dentro de un grupo ya que se les pide que resuelvan diferentes situaciones problemáticas.
– Pruebas psicotécnicas: tienen como objetivo recomendar .o no- la incorporación de una persona para determinado puesto, a partir de la exploración de sus características personales y estilos de trabajo. Con el propósito de proyectar las potencialidades de su desempeño, se administran diferentes técnicas y/o pruebas (gráficos, manchas, relatos, cuestionarios, etc.), a partir de los cuales se intenta conocer en detalle las habilidades, los conocimientos y las características del postulante (capacidad de organización y planificación, adaptación a nuevas circunstancias, tolerancia a las frustraciones, relaciones con jefes y compañeros, tipo de inteligencia, capacidad de trabajo en equipo, etc.) La evaluación profesional juzga los conocimientos propios de una profesión y se puede realizar mediante cuestionarios y/o ejercicios de simulación.
¿Y después de la entrevista? Es conveniente que el postulante saque sus propias conclusiones: en qué aspectos se sintió seguro, qué es lo que podría haber evitado o añadido, qué es lo que tiene que mejorar. Lo que se intenta dentro de un proceso de selección es ligar determinado puesto, con determinado perfil laboral, y en ese sentido no siempre el más capacitado es el elegido sino el más adecuado para ese puesto.
